NUMERO 117 - marzo

Ecosistema

                                                             

Un mundo por descubrir


Cuando se habla de “diversidad” a nivel ambiente, es posible que no tengamos en cuenta la importancia de la expresión. Tal vez no recordamos que la vida en el planeta se sustenta en entramados plenos de diversidad, procesos y transformaciones. Por esta razón, cuando se trata del concepto “diversidad”, pero en relación a los organismos de nuestro planeta, la denominación correcta es “biodiversidad”.

 

En el Museo Nacional de Historia Natural de Estados Unidos, existe un proyecto  denominado La Enciclopedia de la Vida, cuyo destino será formar parte de un futuro mapa de la biodiversidad terrestre. Los objetivos del proyecto son fundamentales y necesarios de cumplimentar, pues se encuentran relacionados con la vida terrestre.

Como ejemplo vayan tres de ellos:

  •     Pormenorizar los mapas de fauna y flora terrestres por especies, incluidos los microorganismos, y ampliar la investigación de la diversidad, llevándola al nivel genético para cada una de las especies.
  •       Utilizar la información sobre la diversidad de la biosfera, que crece exponencialmente para progreso de la medicina, la agricultura y la salud pública.
  •      Crear un árbol de la vida para todas las especies y para los principales conjuntos de genes de cada una de ellas, con el fin  de rastrear los diversos caminos que siguió la evolución y el origen de la biodiversidad.

Para llevar adelante de modo eficiente este proyecto, se crea una página electrónica para cada tipo de organismo, sea éste conocido o recientemente descubierto, figurando en ella todo lo que se sabe sobre la especie  incluida. Es importante destacar, además, que las páginas anexadas se actualizan de modo constante. Ahora bien: ¿cómo se consiguen los nuevos ejemplares de fauna y flora que habrán de integrar el proyecto? Como respuesta surge el término Bioblitz.

 

¿Qué es Bioblitz?

 

Bioblitz es el nombre de una campaña intensiva pensada para encontrar e identificar la mayor cantidad  de especies posibles en un período de veinticuatro horas. El mecanismo es simple y muy efectivo. Para ello, se elige un espacio o zona natural a explorar y, durante ese tiempo, se cumplen las distintas etapas de la tarea. En primer lugar, especialistas, profesionales y aficionados se reúnen, a la hora y en el sitio previamente establecido, para charlar con entusiasmo y asistir a almuerzos o cenas a cargo de residentes del lugar. Después se dispersan en distintas direcciones para localizar e identificar todas las especies correspondientes a la categoría vegetal o animal que hayan elegido.

 

De acuerdo a las experiencias, lo conveniente es cumplir las actividades en grupos pequeños encabezados por un especialista. Son equipos que, con frecuencia, incluyen estudiantes, amigos e interesados en el tema.

De acuerdo a datos históricos, en apariencia, la primera de estas campañas se realizó en la laguna Walden de Massachusetts, el 4 de julio de 1998, y se extendió a zonas adyacentes de Concord y Lincoln. Se eligió esa laguna porque allí se levantaba la cabaña en la que Henry David Thoreau vivió aislado durante dos años, y donde concibió los fundamentos del ambientalismo estadounidense.

 

El evento citado recibió el nombre de Día de la Biodiversidad. Fue propuesto y organizado por Peter Alden, residente del lugar, guía de turismo silvestre internacional, y congregó a cien especialistas de Nueva Inglaterra. El Día de la Biodiversidad se hizo tan famoso que, al año siguiente, el departamento de Medio Ambiente de Massachusetts incluyó muchas otras localidades para que pudieran participar alumnos de determinados distritos del estado. Y no quedó todo allí, pues las actividades de este día se extendieron, en poco tiempo, no sólo a otros estados, sino que comenzaron a implementarse en diferentes países europeos, como Austria, Francia o Noruega, sudamericanos como Bolivia y Brasil e incluso asiáticos como China.

              

 Fuente consultada

Wilson, Edward; La Creación; Buenos Aires: Edic. Latingráfica; 2006.

 

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(*) Ruth Louhau: Maestra Normal Nacional especializada en el área de Ciencias Naturales para Educación Intermedia y Técnico Superior en Sistemas Institucionales. Ha sido miembro del Proyecto Multinacional de Centros Regionales Multiplicadores y Mejoramiento de las Ciencias de la OEA; asesora técnico-pedagógica en Mainumbí, organismo especializado en la enseñanza de Educación Ambiental; becaria de la OEA en el Curso Multinacional “Mejoramiento de la enseñanza de la Matemática en el Nivel Básico” (Santiago de Chile); Miembro de la Comisión de Cambio Curricular (Pcia de Santa Fe) para el área de las Ciencias Naturales y Miembro del Proyecto Aborigen de Integración ProAbi (2007- 2010). Es autora de artículos y libros, entre ellos, Iniciación a la Ciencia y a la Ecología.