Nuevo Libro

 
 
Historia de la Ortopedia (Parte 1), del libro Epónimos en Ortopedia y Traumatología

Por Otaño Sahores . (*)

 
 

 
 

El médico es, de todos los hombres de ciencia, el que más tiende a olvidarla, porque su acelerado progreso hace envejecer y condena al olvido a lo que sólo diez años atrás era una verdad indiscutida. ¿Para qué saber el pasado remoto, se preguntan a menudo el clínico o el cirujano prácticos, si ya el pasado inmediato, el de ayer, ya no me sirve para mi labor asistencial?

Sin embargo, ese veloz surgir de un nuevo conocimiento, que es primero aceptado y luego aplicado en variadas situaciones de nuestro quehacer, y que al tiempo desaparece, y es olvidado, es precisamente la razón más profunda de que volvamos con insistencia nuestra mirada hacia atrás, hacia las etapas remotas de ese mismo surco que vamos abriendo.

Todo lo que tiene de fugaz una gran parte de nuestros conocimientos actuales, se ha de compensar con el estudio profundo de lo que el pasado atesora como valores permanentes. Y, cuando se emprende ese estudio sobre la Medicina pretérita, con qué sorpresa advertimos que todo ese pasado sepultado en el olvido, hasta lo que estuvo de moda por muy poco tiempo, todo ello nos resulta apropiado para interpretar mejor lo que hoy sabemos o, al menos, lo que creemos saber.

Leer y releer la historia de la Medicina es una tarea indispensable para el cirujano ortopédico, para no perder la correcta orientación y ganar en humildad, para tomar con prudencia los promocionados "avances", impulsados por meros intereses comerciales, para no engreírse, creyendo que le ha tocado vivir una época definitiva de la cirugía, quedando atrapado por los tentáculos de sólo una efímera novedad pasajera. 

La naturaleza de esta obra no nos permite remontarnos a antecedentes remotos, y creo que innecesarios - sobre el tratamiento de enfermedades y lesiones en el aparato locomotor en los pueblos primitivos, a pesar de que existen hallazgos arqueológicos que demuestran que se adoptó algún tipo de terapéutica muy arcaica e intuitiva, como lo son el reposo, el lavado de la herida y la inmovilización.

Es recién con las civilizaciones china, asiria y egipcia, en que aparecen los primeros ejemplos y relatos escritos sobre las nociones terapéuticas de su tiempo, y que llegan a nosotros como curiosidad de una época que se caracterizó por las contiendas bélicas y sus consecuentes heridas y complicaciones. Sin embargo, aún tiene presencia en nuestra era la  agopuntura  y su presunto poder activador de los invisibles canales que transportaban la energía a través del cuerpo: el Yang y el Ying, cuyo desequilibrio genera el desorden y la enfermedad.

Hipócrates de Cos (460 - 377 aC) , contemporáneo de Pericles, es el gran médico de la antigüedad que describe claramente las enfermedades, formula una hipótesis etiopatogénica y propone un tratamiento. Sus escritos sirvieron de enseñanza y orientación a muchas generaciones de médicos. 

Claudio Galeno (130 - 200) , vivió la mayor parte de su vida en Roma y fue conocido sobre todo como médico (el  Corpus Galenicum   ejerció una notable influencia hasta la época moderna), aunque también la filosofía lo reconoce como un destacado peripatético. Sus amplios conocimientos fueron de tendencia empírica; procuraba encontrar reglas y una metodología que ordenara y explicara los hechos de observación. Se le adjudica la introducción de las palabras griegas escoliosis, cifosis y lordosis,m para denominar deformidades descriptas por Hipócrites en sus textos.

Es durante el período greco-romano que se comenzaron a diseñar y fabricar prótesis para sustituir miembros amputados. La referencia más antigua fue la relatada por el historiados griego Heródoto (484 - 425 a C), quien mencionó el caso de un prisionero encadenado en uno de sus tobillos, que se cortó el pie para poder escapar. Luego que su herida cicatrizó, él mismo se construyó un pie de madera que le permitió continuar luchando en los ejércitos persas, hasta ser capturado y muerto por los espartanos. 

Muchos escritos médicos se perdieron con la quema de la  Biblioteca de Alejandría (48 a C)  donde se hallaban depositados  libros traducidos del griego al árabe, lo que permite sostener que éstos practicaban una medicina derivada de los principios hipocráticos, todavía predominantes en esa época, pero agregando nociones sobre higiene, hábitos alimenticios, la evolución de las heridas, inmovilización de fracturas y tratamiento de las secuelas, prácticas desconocidas, hasta entonces, que se asociaban a ritos religiosos.

Los preceptos del  "Régimen Sanitario de Salerno" (siglo XI) , son la mejor expresión de las normas correctas para mantener un excelente estado de salud, analizando los efectos que obran, sobre el organismo, las carnes animales y los vegetales como la salvia, menta, malva, ruda, raíz de helenio, el berro, etc. 

 

 

 
 
Científicos argentinos: Ernesto y Rebeca Falcoff
Un día en Vézelay

Nuevo Libro
Historia de la Ortopedia (Parte 1), del libro Epónimos en Ortopedia y Traumatología
Diálogo imaginario con Oliver Sacks
Elemento Oliver
Reflexiones de un médico sobre la vida actual
Infoxicados (las noticias como veneno)
Nuevo libro - Paradojas de la Historia (Segunda parte)
Palermo de San Benito narrado por el autor y Sopetones anunciadores
En el Arte también existen las Historias de vida
Las Musas: Jane Burden
Un escritor inolvidable
El síndrome de Klüver- Bucy Un caso médico- policial, el último del genial Oliver Sacks
   
 
 

(*)Prof. Dr. Arturo Otaño Sahores Jefe de División en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, Director de la Carrera de Especialista Universitario, Profesor Titular Consulto de Ortopedia y Traumatología de la Universidad de Buenos Aires, Profesor Titular Consulto de la especialidad de la Universidad del Salvador, Presidente de la AAOT y de la Sociedad Científica Argentina, Médico Legista y Presidente de Buena Praxis S.A.




 
 
 
   
  Versión web 2.0
Medicina & Cultura es un suplemento de Clínica-UNR.org
© 2007 - 2012 Todos los derechos reservados