Las Artes y sus correspondencias

 
 
La Literatura y su relación con las Artes plásticas y la Música

Por Marta Macias (*)

 
 

 
 

Este trabajo trata sobre el paralelismo entre las artes visuales y la literatura. Siempre me interesó, en mi trabajo poético, el influjo del color y del espacio como herramienta fértil que, mediante signos, imágenes y visiones, trasciende el campo estricto del lenguaje. Para lograr argumentos sobre esa unión, que siempre manifesté en mi obra, en especial, con la pintura y la música, recurriré a datos históricos en torno al desenvolvimiento de estas formas de arte. Para ello, delimitaré tres momentos históricos fundamentales: el primero, la Antigüedad grecolatina; luego, un período que va del Renacimiento al Barroco y, finalmente, la Modernidad. Un conjunto de ideas puntuales para brindar coherencia a los mecanismos de articulación de las palabras y las imágenes. Recurrí a diferentes enfoques metodológicos provenientes de la filosofía, la estética, la semiología, la retórica, para esclarecer, en lo posible, el mencionado paralelismo. Esa sensación de que frente al arte vamos encontrando acercamientos entre una y otra, hasta llegar a confundirlas. Estas relaciones se pueden enfocar a partir de comparaciones en un sistema estético más amplio. La historia del arte lo presupone al agrupar dentro de una corriente determinada (barroco, clasicismo, modernismo), diferentes manifestaciones artísticas; la literatura, la filosofía e incluso la ciencia, se ven afectadas, en un momento dado, por las mismas formas de expresión.

El crítico español Dámaso Alonso, en Poesía española: ensayos de métodos y límites estilísticos , de 1950, estudia la manera en que la intuición estética adquiere expresiones semejantes en artes diferentes. Cita la intuición estética y la intuición científica. La intuición artística mueve la memoria, el entendimiento y el sentimiento; la científica nunca puede ser fantástica ni afectiva. La primera, moviliza toda la psique del hombre.

En la pintura y en la literatura hay coincidencias temáticas: se puede explicar un texto literario por medio del arte; por su parte, un cuadro ayuda a entender un texto. O, bien, la comprensión de un cuadro, o de un pintor, se hace posible a partir de un texto literario. Relación del paralelismo entre formas lingüístico-literarias que se explican por formas de las obras pictóricas, y formas artísticas que se explican mediante aspectos formales de textos literarios. De todas maneras, las artes no se han dado con el mismo nivel de independencia y autonomía a través del tiempo. Como ejemplo de esta afirmación, para Platón la música debe acompañar un texto.

Entre los griegos de la Antigüedad, Simónedes de Ceos - según Plutarco - consideraba la poesía como una pintura que habla, y la pintura como una poesía que calla. En el periodo helénico hay acercamiento entre ellas. Esta comparación se remonta a Platón y a Aristóteles, quienes reflexionaron sobre la pintura y la poesía. Allí, ambas disciplinas tienen un acercamiento. Uno completamente opuesto a cualquier visión racional con la que en el pasado se hubiese comprendido como arte. El arte es un trabajo espiritual de naturaleza creativa, inspiración divina que va hacia la esencia del ser, y no se queda solo en lo sensorial; en este sentido, en el creciente interés por la libertad y por la condición imaginativa, pintura y poesía se encuentran en un mismo terreno y se crean vínculos entre el espectador y el entorno.

Las escuelas filosóficas tienen mucho que ver con las nuevas ideas estéticas. En Platón se plantean tres argumentos a través de los cuales el filósofo analiza poesía y pintura; argumentos que sólo se pueden entender si tenemos en cuenta que, para el mundo griego y bajo la mirada del pensamiento platónico, el concepto de arte no existía tal como lo conocemos. Era equivalente a la tejné, que se relaciona con acciones manuales que puedan regirse por normas. La tejné era considerada importante para ciertas disciplinas de la palabra como la Retórica y la Política, pero no apta para la poesía, ya que ésta era inspirada por los dioses y, por ende, no se correspondía con un oficio meramente humano. A partir de la escritura, la poesía tuvo una nueva concepción que permitió que fuera entendida como tejné . Aristóteles no cree en la poesía inspirada o vaticinadora. Para el filósofo, la poesía es un asunto mimético. Así pues, considera que la condición mimética es común a la poesía y a cualquier otra forma de arte. De este modo, las incluye en una única clase llamada artes imitativas. Piensa en dos clasificaciones: el arte visual, que comprende la arquitectura, la escultura y la pintura; y el arte acústico , que comprende la poesía, la música y la danza. Algunos pensadores, como Cicerón y Séneca, tuvieron una postura conservadora.

El destino de la pintura y la literatura estuvo marcado durante siglos por dos frases que fueron determinantes para la poética de muchos artistas, - como lo señalamos más arriba con Simónedes de Ceos - la pintura, poesía muda, y la poesía, una imagen que habla.

Más adelante, se plantea un nuevo elemento común con la pintura y la escultura en tanto que son también imágenes cuando participan de su propia representación visual. Por ejemplo, Hesíodo utiliza un claro sentido visual en la descripción de su relato El escudo de Heracles ; el poeta alejandrino Teócrito, fundador de la poesía pastoral, se vale, en uno de sus idilios, del mismo método que va de la imagen a la palabra escritura; en él describe una serie de personajes grabados en una copa inerte, casi como si fueran escenas de la vida real. Es la acción de describir con palabras imágenes previamente representadas en pintura, relieve o escultura; se trata de dos figuras literarias la ekphrasis y la hipotiposis. Ambas aluden a las dos vías invisibles que se establecen entre la imagen y las palabras, en un recorrido de ida y vuelta. El ejemplo de Hesíodo son descripciones que van del bajo relieve al texto, generando explicaciones e interpretaciones conocidas como ekphrasis . Hipotiposis se refiere al proceso inverso, es decir, el texto que se convierte en imagen. Un texto que es capaz de describir de manera fiel hasta lo detalles más ínfimos de un texto escrito. Esta aplicación se puede ver en numerosos ejemplos a lo largo de los siglos.

Muchas de las pinturas del Renacimiento se basaron en los grandes textos de la antigüedad (Ovidio, Homero, Virgilio). Al poeta Horacio se debe la frase ut pictura poesis , o la poesía es como la pintura, perteneciente a su Ars poética.

Desde la Antigüedad hasta los comienzos del Barroco, un extenso imaginario de temas y símbolos del Arte, tuvieron forma en un diccionario: el de Cesare Ripa, en 1593, diccionario iconográfico. Allí se definen los temas con palabras a las que se incorporaron, luego, imágenes. Fue un buen instructivo para los pintores y poetas de la época. J. Milton, J. Vermeer, G. L. Bernini y N. Poussin, emplearon esta herramienta iconográfica.

Durante siglos se presentó la poesía como temario de la pintura, y la pintura como ilustradora de la poesía. Uno de los ejemplos que sigue a estos conceptos es el nacimiento de la Emblemática de manos de Andrea Alciato, con su libro Emblematum liber. En el año 1531, José Pascual Buxó comenta sobre los orígenes de este arte, a través de un tratado conocido como Hieroglyphica; dicho tratado se refiere a las relaciones que existen entre ciertos animales (basilisco, serpiente que se devora a si misma, halcón), y algunas nociones religiosas o filosóficas, como la eternidad o el universo. Luego, se incorporan dibujos a las traducciones. Consta de un título que enuncia un concepto, un dibujo que lo ilustra. y un texto en prosa que sería la interpretación entre la imagen visual y el concepto significado. El texto que acompaña la imagen es conocido como epigrama o significado. El arte de la emblemática influye en artistas como Diego Velázquez, quien consultó estas imágenes. La influencia de Alciato se constituye, entonces, como uno de los mejores episodios entre la palabra y la imagen en el Barroco.

El nacimiento de la Estética moderna, en los siglos XVII a XIX, en Alemania, con A. Baumgarten y J. Winckelman , supone la integración de todas las artes en un mismo dominio teórico. La pintura y la escultura emplean signos dispuestos de forma yuxtapuesta (color, textura, material), de forma que el espectador lo abarca todo con una mirada; en cambio, la literatura, que utiliza signos consecutivos, el lenguaje, sólo puede imitar objetos consecutivos; desde ese enfoque, la pintura es histórica pues atrapa un momento de la acción, extrae la acción de los cuerpos. Y la literatura descriptiva imita lo que sucede en un tiempo, extrae los cuerpos de las acciones. G. Lessing distingue entre artes del espacio , plásticas y artes del tiempo : música y literatura .

El Romanticismo aporta el factor histórico para definir las relaciones entre las artes, tal como muestra Hegel al diferenciar tres formas artísticas: arte simbólico (caracterizado por la búsqueda de forma y de contenido, y representado por la arquitectura), arte clásico: en el que se destaca el equilibrio entre fondo y forma, y que representa la escultura. Y arte romántico: por las limitaciones propias del arte, el equilibrio debe romperse, el contenido rebasa a la forma; es representado por la poesía, la pintura y la música.

Del siglo XIX al XX: signos de crisis, o en el límite de una nueva sensibilidad que trasformó las bases de la cultura occidental en un paulatino proceso, se fueron instaurando nuevos valores en todos los campos de la vida.

A fines del siglo XIX, la Estética que hasta entonces se identificaba con la Belleza , esto es, conseguir obras bellas, no nuevas, va a cambiar debido a sucesos históricos que necesitan instaurar la provocación de manera más directa; el arte moderno quiebra la unidad espiritual del siglo XIX, la protesta y la revuelta estallan en el interior de tal unidad y, de allí, nace el nuevo arte. Son razones ideológicas y políticas; ideas liberales, anarquistas y socialistas ante acontecimientos fundamentales como la Revolución industrial, la despersonalización, el ascenso de una poderosa clase que imponía sus gustos y hábitos, la burguesía, la nueva producción en masa. Las ideas de Karl Marx, expuestas en el Manifiesto Comunista y en El Capital , que entiende el arte como un producto de intercambios sociales y, por ende, como algo que puede moldearse para la sociedad.

El arte es algo maleable, como la sociedad. Hombres en constante contradicción respecto a sí mismos y a su contexto. Ch. Baudelaire, como síntesis del movimiento romántico, precursor del simbolismo, y como iniciador de nuevas técnicas. Modernidad es lo transitorio, lo efímero. Lo que constituye la mitad del arte, la otra mitad es eterna e inmutable. Lo que es original provee la huella que los tiempos dejan en nuestras sensaciones. J. W. von Goethe y F. Schiller, inmortalizan los valores de la juventud romántica, bajo los conceptos de la naturaleza. Ludwig Tieck, Novalis, F. Hölderlin, representan el lado poético y cuentista del espíritu romántico alemán, siendo los primeros en utilizar el verso libre, como el ámbito de lo subconsciente y lo sobrenatural, en sus obras poéticas. Los pintores románticos alemanes fueron los primeros en recrear melancólicos, solitarios y nostálgicos paisajes.

En Gran Bretaña, en la segunda década del siglo XIX, Lord Byron, John Keats, P. Shelley, representan la obra poética y teatral del movimiento inglés. En pintura, William Turnet. En Francia, la pintura descubre nuevas formas del idealismo alegórico a través de autores como Delacroix. Autores que son pintores y poetas, en menor o mayor medida. William Blake, la palabra que se fusiona con la imagen, collage de filosofías e imágenes sueltas, junto a la palabra hecha pintura, y revelación en un mundo construido por símbolos. A. Rimbaud y P. Verlaine completan la imagen del espíritu rebelde e individualista del artista, marginado por la sociedad de su época.

Las artes aspiran no tanto a sustituirse como a prestarse, recíprocamente, formas nuevas; paralelamente al panorama literario, las artes visuales rompen esquemas, a partir del avance de los Impresionistas: P. Cézanne, V. van Gogh, Paúl Gauguin, la pintura simbolista, la pintura subjetiva, que plasma los estados del alma, el dolor, los sueños y las fantasías.

En otro ámbito, F. Nietzsche y S. Freud revolucionan el pensamiento occidental. El nacimiento de la tragedia significa una propuesta estética innovadora. Nietzsche medita sobre el superhombre, hombre sustituto de Dios. El arte oriental adquiere importancia por las correspondencias artísticas. Estas relaciones explican la importancia del haiku japonés, una pintura poema. Comunión entre la poesía, la caligrafía y la pintura, que inspiró a Joan Miró.

El siglo XIX cierra con la noción de una obra de arte total como fue O raciones , de Richard Wagner, donde se fusionan poemas en prosa, ilustraciones musicales y poéticas. El hilo de estos paralelismos también se refleja en la interesante relación que música, pintura y literatura experimentan en el Siglo XX. El arte abstracto y la música tuvieron claras asociaciones, desde la previa formación musical de Paúl Klee, pasando por W. Kandinsky, la afinidad de P. Mondrian y E. E. Cummings, afinidad por los ritmos estadounidenses como el jazz y el boogie woogie.

Los artistas del siglo XX se encuentran con el sentido de la nada y del vacío, la monstruosidad de la guerra. El Dadaísmo plantea el antiarte. Le Corbusier, la antiarquitectura. Los escritores, los arquitectos, los escultores; M. Antonioni y L. Visconti en cine, Kafka en la novela, Samuel Beckett en el teatro, trataron de expresar la sensación de la nada, del vacío. Búsqueda signada por la velocidad, la máquina, las estrellas de cine, todo los objetos juntos; L. Durell intentaba, en El Cuarteto de Alejandría , una historia de amor y política durante la segunda guerra mundial, la interpenetración del tiempo en cuatro visiones simultáneas, que narran la misma historia a partir de personajes diferentes, que se unen sobre un eje común.

Eric Satie, considerado el músico contemporáneo de los cubistas, hace notas, lo mismo que los pintores de este género, en sus collages saturados de objetos y trozos de madera pintada. El acercamiento del futurismo al surrealismo y a la abstracción; Picasso a partir de Joyce; Gomes de la Serna, Gertrude Stein, leído desde Matisse, Juan Grys, P. Klee y R. M. Rilke en mutua correspondencia.

En esta nota tomada de críticos del siglo pasado y algunos, actuales, vemos que no solo se intenta obtener una noción más consciente del desempeño paralelo entre pintor y escritor, sino también entender la naturaleza del fenómeno artístico y poético desde la colaboración mutua entre las artes.

Expongo mi posición de que son las artes las que se complementan y se realimentan mutuamente. Esto sucede en nuestro tiempo, y hay elementos que lo sostienen más aún. Obras de vanguardia que en esa unión forman el objeto artístico. La pintura deja de ser para la literatura, meramente, una ilustración. Y el texto no es un título en ella. Todo el arte puede conjugarse para ese objeto. Pienso en la apertura que se logra en la realización de los videos juegos, tema que habrá que estudiar en profundidad y sacar todas las facetas que exponen dibujantes, músicos, escritores, y que ya están entre nosotros, ejerciendo toda su fascinación. Consciente de esa comunión, y alimentación mutua, mi obra poética se abastece de las otras artes.

De ahí que, en ella, se gesta un video donde uno música, fotografía y pintura, como soporte para la interpretación del poema entre la palabra y la imagen que surge. Los lectores podrán ver en Youtube algunos de mis trabajos, como La Hija del Viento , Hombre atravesado por una lanza . La Piel del Mar. Salvador Dalí. Serie Cactus (8 videos), bajo mi nombre, Marta Macias.

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

(*) Marta Macias, reside en La Plata, oriunda de Tres Arroyos. Es profesional del derecho y poeta: Ha publicado poemarios, ensayos, notas, ponencias en Simposios internacionales. Ganó el Premio Consagración Roberto Themis Speroni, en 1992, por su libro Fabularia.(SEP) y el Primer Premio en el Certamen Literario Poeme, organizado por la Empresa francesa Lancome, por su poema Madre traducido a varios idiomas entre otras actividades con la música y la pintura. Es actualmente Presidente en la Sociedad de escritores de la Pcia. de Bs.Aires realizando una importante tarea de gestión. Intervino en numerosas oportunidades en la Feria del Libro del autor al Lector que se realiza anualmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


 






 
 
 
   
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